Me parece mentira que hoy en día, con tanta información a nuestro alcance, siga habiendo tanta ignorancia. Que se siga valorando el físico antes que el arte. Que por ponerte delante del público tengas que ser perfecta: alta, delgada, guapa… Que a la gente le dé igual lo bien que actúes o lo mucho que te esfuerces, por que si te ven un michelín o una estría se fijen más en eso que en tu baile.
¡Pues a toda esa gente le digo que debería darles vergüenza! He tenido que escuchar cosas como que “esa que hace ahí bailando, si es demasiado mayor”, o “a donde va esa con ese michelín”… Pues a toda esa gente le digo que si quiere ver “modelos” que se vaya a Cibeles. Que la Danza Oriental es algo puramente femenino, y ello conlleva a ser alta, baja, delgada, gorda, guapa, fea… Y que somos madres, y tenemos estrías, y el pecho caído, y la tripa menos firme, y marcas de cesárea. ¡Y qué! Somo bailarinas, amamos la danza y nos sentimos realizadas. Buscamos encontrarnos a nosotras mismas, superar nuestros complejos y gustarnos como somos. ¿Por qué tengo que gustar a los demás?
ESTOY HARTA de la superficialidad de la gente. De la poca cultura que existe sobre estos temas, y de lo fácil que es criticar a los demás detrás de un ordenador.
TODAS las mujeres pueden danzar. TODAS las mujeres pueden sentir el fluir del movimiento, el despertar de su feminidad, el conocimiento de su cuerpo, la felicidad de transmitir con el cuerpo. Y lo más triste, es que quien más critica son otras mujeres. Mujeres con muy poca personalidad y que se guia por el rebaño de las marcas pautadas por la sociedad. Mujeres que no se dan cuenta de que hacen mucho daño a otras mujeres. Y si nosotras no nos apoyamos, ¿quién lo va a hacer?
En mi escuela he intentado inculcar unos valores de respeto hacia nuestro cuerpo y el de los demás. El aceptarnos como somos, y a querernos, con nuestros defectos y nuestras virtudes. Y me da mucha lástima que haya gente que no vea más allá de lo puramente estético, pues esa gente jamás verá el alma de las personas como la vemos las demás.